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Redirecciones 301: cómo no perder las posiciones en Google
Google explica en su documentación oficial para desarrolladores (Search Central) que hay
que usar una redirección 301 cuando estás seguro de que el cambio de
dirección es definitivo: Googlebot sigue la redirección y la usa como señal de que la
URL nueva debe ser la canónica, y en los resultados de búsqueda se muestra ya la
dirección nueva. De todas las formas de redirigir, la 301 hecha desde el servidor es la
que Google marca como más fiable para "asegurarse de que Google y las personas llegan a
la página correcta".
Google también publica una guía específica para cuando cambian las
direcciones (URLs) de un sitio al migrarlo: recomienda partir de un mapeo de
cada URL antigua con su URL nueva (identificando las URLs importantes con el sitemap, los
logs del servidor y las analíticas), usar redirecciones 301 o 308 desde el servidor
siempre que sea posible, evitar encadenar varias redirecciones seguidas, actualizar el
sitemap con las direcciones nuevas y mantener las redirecciones activas el mayor
tiempo posible, en general al menos un año. La propia guía avisa de que, en
sitios medianos, Google puede tardar varias semanas o más en empezar a
mostrar las URLs nuevas en vez de las antiguas, y recomienda vigilar el avance en Search
Console con los informes de cobertura del índice, de sitemaps y de consultas de
búsqueda.
Un matiz importante para este caso concreto: la herramienta de "Cambio de dirección"
de Search Console (pensada para avisar a Google de un cambio de dominio completo, por
ejemplo de tunegocio.wixsite.com a tunegocio.es) no aplica si
mantienes el mismo dominio: la propia ayuda de Google dice que no sirve para
"mover un sitio sin cambios de URL visibles para el usuario" y remite a otra guía aparte
para ese caso. Esa guía (pensada para cuando ni el dominio ni las URLs cambian, solo el
alojamiento por detrás) recomienda probar antes el sitio nuevo en una dirección temporal
con noindex, comprobar con la herramienta de inspección de URLs que Googlebot puede
acceder, bajar el TTL de tu DNS al menos una semana antes del cambio y vigilar en Search
Console que el rastreo se mantiene estable después. Si además cambian las direcciones de
las páginas (algo muy habitual al migrar desde Wix, que genera sus propias rutas), a eso
hay que sumarle una redirección 301 por cada URL antigua a su equivalente nuevo.
Google no promete un plazo fijo para volver a mostrar las posiciones anteriores: su
propia guía advierte que el proceso de rastrear e indexar de nuevo un sitio movido lleva
su tiempo, y que es normal ver fluctuaciones mientras tanto. No prometemos una fecha ni
una cifra concreta de recuperación: cuidar bien las redirecciones es lo que reduce el
riesgo, no lo que garantiza un resultado exacto.